Ácido Galáctico VI

Kettle Sour Ale 4% v/v con pulpa de lima, frutillas, frambuesas y arándanos.

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Description

Kettle Sour Ale 4% v/v con pulpa de lima, frutillas, frambuesas y arándanos. Combinación de frutas y ácidos sin parangón. Toda la tomabilidad y el sabor de nuestra birra insignia de la galaxia, con el aporte preciso de la lima para balancear y llevar a un nivel nuevo la locura de sabores que se desenvuelve en cada trago.

(Viene de AG V )

“Pasada la adrenalina de la batalla, llegaron el cansancio y la cordura. Entonces Xarax y Klaus se miraron un instante y sin decirse nada, caminaron hasta su camarada abatido… No había mucho por hacer, lo despidieron con un gesto sentido, derramando una lata de Ácido Galáctico sobre su irreconocible cuerpo. Ahora tocaba salir del planetoide de alguna manera. Y allí estaba la nave Frambuexa, con su brillante escotilla abierta invitando a pasar. Sus dueños, flotando en el vacío del espacio deformes de muerte y llenos de polvo, ya no la reclamarían. Ingresaron cerrando la escotilla su paso.

Xarax tomó el control de la nave y se sentó en el asiento de piloto. Klaus se acomodó a su lado, observando las luces intermitentes de los paneles de armamento. Estaban asumiendo el control de una nave Frambuexa, un poderoso símbolo de dominio y opresión. Ahora, esa misma nave podía ser su herramienta para luchar por la libertad de su especie.

Al cabo de unos instantes, comprendieron los sistemas y lograron despegar. A medida que la nave se alejaba del planetoide, Xarax y Klaus se dieron cuenta que necesitaban trazar un plan. Sabían que el Imperio de los Frambuexors no se rendiría fácilmente y que enfrentarían innumerables desafíos en su camino. Pero también sabían que habían descubierto su punto débil: el Ácido Galáctico, esa bebida que los llenaba de éxtasis en un orgasmo paralizador.

Decidieron buscar aliados entre las pocas colonias humanas dispersas por la galaxia, aquellos que también habían sufrido bajo el yugo de los Frambuexors y se vieron obligados a esconderse en planetas y asteroides remotos. Y Xarax recordaba la ubicación de una de ellas. Pocos años luz les separaban, debían encontrar la forma de iniciar el motor Warp y cargar las coordenadas. A medida que la nave se adentraba lentamente en el vasto cosmos, los destellos de las estrellas en la inmensidad del espacio agregaban luz a un escenario de nostalgia y soledad profunda.
Finalmente dieron con las instrucciones correctas y echaron a andar la nave a velocidades superlumínicas. El sacudón los agarró desprevenidxs y les sacó de sus incómodos asientos. Ahora cientos de soles pasaban cada segundo a su lado viéndose como estrellas fugaces en un ballet cósmico. La vista era impresionante. Una semilla de esperanza y resistencia estaba germinando en una nave frambuexa que surcaba los rincones del oscuro y cruel espacio.
Ya nada podría detenerla.
Continuará…”