Caribe Sangriento

Double Fruited Gose con maracuyá, mango, frambuesas, sal marina y coriandro.

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Description

Double Fruited Gose – 5% abv con maracuyá, mango, frambuesas, sal marina y coriandro.

⛵🏝️

“Llevaba dos noches enteras navegando el mismo rumbo NE cuando sin querer en una mañana espesa y con el mar en calma, se durmió. El vaivén rítmico y el sonido de los cabos lo acurrucaban en un viaje tan profundo hacia el interior, que no sintió ni el cambio de amura de las velas, ni el refrescar del viento que ahora soplaba con decisión.  Los días previos al robo fueron más tortuosos que el hecho en sí, ¿pero rematarlo escapando lanzándose por primera vez al mar con un velero? ¿Hasta perder de vista todo horizonte y en su inmensidad, donde se funden los azules más profundos, buscar un pedazo de tierra específico al que embocarle con la proa? Una total locura y sabía bien los riesgos, pero la aventura de su vida valdría la pena aún bajo la peor de las fortunas.

El objetivo ahora: La Isla de Bermuda, en ese paraíso a 700 millas de distancia, se conectaría bajo nueva identidad al mundo. Mientras tanto, el timón atado a crujía y las velas bien apoyadas en el viento, hacían volar la nave con soltura mientras él roncaba en su litera de sotavento con parte de las monedas de oro del botín como almohada. Hasta que unas horas después y bien desviado de la derrota planeada, una violenta embestida contra un arrecife le hizo volar y lastimarse seriamente. Ahora el agua entraba al barco de a baldazos con cada ola, por las múltiples heridas en el viejo casco de madera encajado en las rocas. Con mucha dificultad por el dolor, tomó sus monedas y abandonó el naufragio para tratar de llegar a la playa. Entonces vio que se acercaba gente a la orilla, y en su espalda pudo sentir un frío corriéndole alrededor de los músculos doloridos y penetrándole los huesos: un temor más grande que la muerte, el de perder todo. Se dio vuelta y los restos de su barco eran devorados por el hambriento mar creciente que también se tragaba el arrecife. No había vuelta atrás, resignado comenzó a gritar por ayuda, haciendo señas y agitando los brazos.

Entre los locales que se acercaban, un ser enorme lo hacía corriendo y decidido, saltando las olas a grandes zancadas, levantando gran cantidad de agua a su paso. Al cabo de un instante, llegó agitado y mientras nuestro protagonista lo miraba a los ojos con la sonrisa ilusa de quien está por ser rescatado de una muerte segura en un arrecife remoto, este sin mediar palabra le partió la cara de una trompada que lo acostó en el mar, haciendo volar las monedas por el aire.”